lunes, 26 de septiembre de 2016

Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral en el cual la conducta, la memoria y los procesos de pensamiento se van deteriorando poco a poco. El doctor Alois Alzheimer, un neurólogo alemán, fue el primero en descubrir la enfermedad, en 1900. Al realizar la autopsia de una mujer que había muerto de demencia progresiva, descubrió que su cerebro estaba invadido por placas y marañas de células nerviosas anormales, que es el sello distintivo de la enfermedad.
Se desconocen las causas de la enfermedad de Alzheimer, pero algunos estudios han revelado la presencia, entre las placas y la maraña de células, de una sustancia anormal llamada proteína amiloidea. Hoy día, los investigadores tratan de determinar si esta patología es producto de una infección, de algún rasgo genético e incluso de toxinas ambientales.

Estudios y procedimientos de diagnósticos:

Solo una autopsia puede revelar las alteraciones cerebrales de la enfermedad. Por ello, elaborar el diagnostico en una persona viva requiere un proceso de eliminación para descartar otras posibles causas de deterioro mental progresivo. Habitualmente, se interroga sobre enfermedades anteriores, accidentes, medicamentos y hábitos, sobre todo de alimentación, consumo de alcohol y abuso de fármacos.
Por lo general, la exploración física se centra en la actividad neurológica, aunque el facultativo puede también investigar posibles trastornos circulatorios o respiratorios. Los estudios especiales pueden incluir pruebas psicológicas, análisis de sangre y de orina, radiografías del cráneo, una electroencefalografía y probablemente gammagrafías TC o IRM.

Tratamientos médicos:

Hasta hace algunos años, era poco lo que los médicos podían hacer para tratar la enfermedad de Alzheimer. La situación está cambiando con un fármaco llamado tacrine. Se desconocen los efectos a largo plazo; pero casi el 20% de los pacientes que lo han recibido en experimentos clínicos mejoraron en forma importante su actividad mental. En otro 20% se retardó el avance de la enfermedad. Los pacientes que tomen tacrine deben someterse a análisis de sangre frecuentes para determinar posibles daños al hígado, que son el principal efecto adverso del fármaco.
Algunos de los síntomas mas perturbadores de este padecimiento pueden tratarse con medicamentos menos recientes. Por ejemplo, se pueden recetar sedantes, para problemas del sueño, antipsicoticos, para calmar la psicosis y la agresividad, y estimulantes, como el metilfenidato (Ritalin), para contrarrestar la fatiga y mejorar el estado de animo. Sin embargo, estos medicamentos deben usarse bajo supervisión médica constante, ya que también pueden afectar la actividad mental.

Terapias alternativas:

Como ocurre con el tratamiento médico, el objetivo de cualquier terapia alternativa para la enfermedad de Alzheimer es proporcionar alivio.
Hidroterapia. Como sustituto de los fármacos, algunos asilos recurren a los baños tibios para calmar a los pacientes agitados o perturbados.
Musicoterapia. Las personas cuya actividad mental se ha deteriorado pueden sentir mucho placer al escuchar música, ya sea solos o con miembros de la familia, así como participar en actividades de grupo relacionadas con el canto. Aun cuando la memoria verbal se va perdiendo, la capacidad para reconocer y recordar composiciones musicales permanece intacta.
Nutrición. Para retardar el avance de este padecimiento, algunos defensores de la terapia megavitaminica antioxidante recomiendan altas dosis de vitamina A, C y E, así como de Selenio (un mineral). Hasta ahora, no existen pruebas científicas convincentes de que los suplementos alimenticios antioxidantes pueden beneficiar a los que padecen  la enfermedad de Alzheimer, o retrasar otras de las enfermedades que surgen en la tercera edad.
Terapia con mascotas. Los asilos a menudo proporcionan a los pacientes de Alzheimer gatos, perros u otros animales dóciles. El simple hecho de establecer contacto con otro ser vivo puede ser muy reconfortante y mejorar la interacción humana.

Autotratamiento:

Seguir una determinada rutina en un ambiente familiar ayuda a los que sufren de la enfermedad de Alzheimer a enfrentar las etapas iniciales de la perdida de memoria. Los cambios inevitables deben realizarse en forma paulatina para evitar la desorientación.
Las etapas iniciales de la perdida de memoria en algunos pacientes, se escriben recordatorios y los colocan en lugares visibles. Los miembros de la familia pueden inducirlos a  rememorar el pasado recordandoles determinados acontecimientos, revisando viejos álbumes de fotografías o acompañando al paciente a dar un paseo por algún lugar donde alguna vez haya vivido.

Otras causas de demencia:

Durante el proceso de diagnostico, los trastornos que es necesario descartar son el alcoholismo, las deficiencias nutricionales, la depresión, , el abuso de tranquilizantes y otros fármacos que afecten la actividad mental, los tumores y accidentes cerebrovasculares, la enfermedad de Parkinson y los problemas circulatorios.

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